lunes, julio 27, 2009

Intromisiones en el buzón

Me cago en la mar serena...

Estoy fuera de casa unos días, por el Festival de Úbeda (del que este año espero sí hacer crónica), por otro congreso, esta vez profesional y en Lisboa, y a la vuelta (accidentada, o sea, que ya venía "caliente") me encuentro en el buzón, entre la, cómo no, omnipresente y cargante publicidad del MediaMal y el Carreful, con los restos rasgados de la esquina de un sobre acolchado.

Por las pistas del desaguisado, deduzco que se trata del paquete que estaba esperando de Varese Sarabande, con dos de los títulos de su última remesa exclusiva de "Varese Sarabande Soundtrack Club". O sea, dos CDs limitados, para más inri.

Éstos dos en concreto,



¡¡Me cago en la vida del desaprensivo que echó mano de ellos!! ¡¡Serás desgraciado!!

Y no me fastidia especialmente por el dinero que me han costado (que también, que son casi 40 euros lo que me cuesta la broma), ni porque no pueda volver a comprarlas (gracias a Dios, aún quedan copias suficientes cuando escribo, y no tendré que tentar a la suerte esquivando dentelladas de chupasangres en eBay). Es más por la intromisión en la intimidad que siempre viene asociada al delito del robo.

Y, sobre todo, temo por el paupérrimo destino que pueda aguardar a estas dos grandes obras en manos de este descerebrado, ignorante, palurdo, que dudo mucho que alcance a apreciarlas lo que ambas obras se merecen. Sepa Dios dónde acaben...

Ojalá me equivoque, y el archifamoso "Espíritu de Úbeda" que inunda el Festival anual del mismo nombre, descienda desde los mismísimos cielos para alumbrar e inculcar buen gusto y educación a este energúmeno. Pero lo dudo mucho.

Y no me olvido de ti, estulto e incapaz funcionario de Correos, que con tu irresponsabilidad y desaprensión dejaste un sobre tan grande a medio meter en mi buzón, a sabiendas de que se encontraría a merced de los elementos hasta que llegase a recogerlo. Sé que tienes gran parte de la culpa, oh, cómplice de esta ignominia, porque no es la primera vez que te sorprendo en tan poco recomendable práctica, como tampoco es la primera vez que, por forzar el sobre dentro del buzón, has estropeado el contenido. ¡Bruto, más que bruto!

Ea, qué a gusto me he quedado. A ver si mañana se me queda una sensación igual cuando vaya a Correos. Ignoro si una reclamación como Dios manda servirá para algo, más allá de mi desahogo, que también descargo por aquí, pero de aquí en adelante espero que trates mejor mi correspondencia, oh, majadero.

Asco de gente...

2 comentarios:

Merrick dijo...

Qué rabia dan estas cosas, has hecho bien en desahogarte...

Ánimo, un abrazote!

- YOGUR - dijo...

Pues ya lo siento, Bac.

Y lo del cartero también tiene delito, vaya manera de desempeñar su trabajo!

Ánimo!

PD: Que conste que has sido muy comedido desahogándote, yo lo menos que le hubiera deseado al ladrón ese es que viera la Gripe A de cerca, pero claro, yo cuando me cabreo tengo mu mala ostia.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...