Hoy rescato una captura del recorte de la noticia, cuya versión completa podéis encontrar en este enlace.
Hoy, al recordar la noticia, lo que más me asombra es que, actualmente, aún se pueda escuchar el sonido de las campanas de la iglesias, por encima del barullo del tráfico y ruidos similares. Y en particular, en una ciudad tan ruidosa como es Jaén (máxime con el pifostio que tienen montado ahora con la leche de las obras para el tranvía, que no veo tan necesario).Ayer, sin embargo, mi reflexión no fue tran profunda, y me quedé en la mera chorrada de imaginarme cómo sería el vecino (por lo visto, la denuncia la ha interpuesto una única persona) al que le molestaban las campanas.
¿No se llamaría por casualidad Eduardo?
1 comentario:
jajajajaja
que vecino!!!
es un vecino "no comprende" jajajaja que risa de vecino!!
me he partio de risa!
jajajajaja
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