domingo, febrero 25, 2018

HormigAS 6: SuperPoderosas!!!

Ya falta muy poquito para el FicZone 2018. Del 10 al 11 de Marzo estaremos donde siempre, en la Feria de Muestras de Armilla, en Granada, para servirles a ustedes.


¿Que quiénes estaremos? Pues los genialérrimos HormigAS, que una vez más me han ofrecido el privilegio de colaborar con ellos en su nueva entrega impresa. ¡Y menuda entrega! Ya de entrada, con una portada así será muy difícil resistirse a hacerse con un ejemplar.

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¡Enorme, Jan! Qué gran artista, y mejor persona.

Pues eso, sabemos que el FicZone de este año viene plagado de grandes sorpresas y fantásticos invitados, pero aún así, espero que saquéis un huequecillo para buscarnos por el callejón de los artistas y llevaros vuestra copia firmada y dedicada por un buen montón de artistazos: Adrián FernándezRoger Crunch, Enrique Bonet, El ButeCarlos López, JAB, Chema García, Juanjo Megías, José Carlos García, Ozeluí, Olga de Castro, Juanfran Cabrera, JOS, Munuera, Ramon Ortiz, Rubén Garrido, Joaquín López Cruces, Manuel Vaca, Alejandro Romero, Sonia Moruno, El Torres, los chicos de Third Guy Studio, y alguno más que me dejo en el tintero, seguramente.

¿Existen los superhéroes? ¿Tienen cabida en una ciudad como Granada? Te invitamos a descubrirlo en el nuevo número de HormigAS. Como muestra, un botón de mi humilde colaboración.

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¡Nos vemos en FicZone!

domingo, febrero 18, 2018

Ya fue Navidad

Sí, ya sé que estamos a puntito de acabar Febrero, que San Antón quedó muy lejos, y que las Pascuas mucho más, pero así soy yo, siempre apurando hasta el último momento y más.

Y hasta ahora no había sacado un rato "largo" para sentarme y preparar la galería de mis ya tradicionales felicitaciones navideñas para la Nochebuena en familia. ¿Qué cómo va eso de las felicitaciones? Todo se remonta a hace una pila de años, cuando cada Nochebuena nos reuníamos en casa de mi abuela para celebrar las fiestas y, como costumbre, preparar unos regalillos para toda la familia. Algo sencillito, realmente no hacía falta más. Al final mí tía preparaba unas breves rimas personalizadas para cada asistente, recordando y celebrando algún momento especial del año que acababa. Todo por la fiesta y la familia.

Hasta que un año, no recuerdo ya cuál (1996, me parece), a alguien (se dice el pecado, no el pecador) se le ocurrió la feliz idea de acompañar dichas rimas con dibujos de un servidor. Al final, te lías, y pasa lo que pasa, que como sarna con gusto no pica, pues te apuntas y, lo dicho, todo sea por la fiesta y la familia. Y aunque el motivo principal sean las Navidades, siempre me he permitido la licencia de aportar mi toque personal a las ilustraciones. Es mi modo de pasar el cepillo.

Año tras año, a veces con más margen y otras de forma más atropellada, ahí han estado las tarjetas, preparadas para un número fluctuante de asistentes (es lo que tienen las reuniones familiares que, conforme pasa el tiempo, aumentan las familias, aumentan los compromisos, y no siempre se puede estar en dos sitios a la vez). Hasta a mí me ha pasado, que un par de veces, por motivos de peso, he tenido que disculpar mi ausencia. Y aún así, me he preocupado de que nadie se quedara sin su tarjetita, aún a contrarreloj, por ahora siempre he cumplido. Y lo que pueda durar.

Ya sabéis que tenéis casi todas las tarjetas en mi otro blog, el de ilustraciones y cómics. Por desgracia, sólo desde 1998, cuando caí en la cuenta de que podía escanearlas antes de regalarlas, y dejar así constancia de su existencia. Porque a saber dónde acabarán algunas...

Este año se me venían encima las fechas y no sacaba un rato para los dibujos. La verdad es que fue un otoño bastante intenso e intensivo. Pero, bueno, a última hora por fin encontré el tiempo y el ánimo para liarme con el tema. El tema, ésa es otra. Tras años y años de dibujar a mis monigotes celebrando la Navidad, hay motivos que siempre van a aparecer reflejados en las tarjetas, pero aún así no hay dos tarjetas exactamente iguales. Parecidas, vale, pero no iguales. "Haz fotocopias", me dijeron una vez porque me veían apurado de tiempo... ¿pero qué me estás contando? ¿¡Cómo iba a hacer esa cutrez!?. Lo cual supone ir pensando, a menudo sobre la marcha, sobre qué centrar el dibujo. A veces viene solo... otras cuesta un poco más. Al final tardó menos en entintar y rematar el dibujo que lo que había tardado en plasmarlo en primer lugar.

Pues eso, que este año se avecinaba el problema de siempre, ponerme a preparar 24 tarjetas (hemos tenido años de 40 y tantas, no me quejo) sobre el tema navideño, con la entrega a la vuelta de la esquina. Y, como suele ocurrir, la inspiración llega tarde, pero viene bien pertrechada. Así que estas últimas Navidades quise probar algo diferente.

En lugar de preparar 24 historias de una viñeta (tarjeta, en este caso), preparé una historia navideña en 24 tarjetas. Cada una con un destinatario diferente, cada una con su motivo habitual en estas fechas... Pero, todas juntas, con un hilo en común.

























Pues al parecer, gustaron.

Lo que, claro, me supone un problema de cara a las próximas Navidades. Pero ya lo pensaré la semana de antes.

Como de costumbre.

jueves, febrero 15, 2018

En busca del Big Culo (day). Edición 2018.

¿Cómo? ¿Que ya es 15 de febrero? ¿Otra vez? ¿Pero de qué año?

Si es que ya lo decíamos el otro día. Cada vez se respetan menos las tradiciones. A este paso, caeran en un fatídico olvido si no hacemos nada para evitarlo.

Y es que hoy, como bien sabemos, desde tiempos inmemoriales (bueno, unos 10 años o así, para los más jóvenas y jóvenos), la resaca de San Calentín nos trae el Día del Culo Gordo, o Big Culo Day, como se dió a conocer internacionalmente.


La culpa de todo dirán que es de El Blog de Jotacé. Bueno, digamos que desde la primera edición, todos hemos ido aportando nuestro granito de arena. Así que, puestos a buscar culpables, que tire la primera piedra el que esté libre de pecado.

Como bien sabemos los antiguos, la cosa venía más o menos de los diferentes conflictos que de vez en cuando pueblan la red. Conflictos de intereses y de opiniones. Y ya se sabe que las opiniones son como el culo. Todo el mundo tiene uno. Y el tuyo te gusta más que el de los demás. Y no digamos ya si además es un Big Culo como Dios manda. Entonces eso no hay quien lo rebata.

Pero no, corren tiempos adversos para la mofa y la broma en Internet. La Red de Redes está a un tris de cambiar su nombre a Intensinet, por la de intensitos y ofendiditos que pululan de un tiempo a esta parte.

Algunos, refrendados incluso por grandes nombres del panorama comiquero nacional, llegaron a atentar contra el buen nombre y el ilustre propósito de esta casta causa. Casta como el nombre de la espalda, hasta que llega a la parte donde lo pierde. El culo, precisamente.

¿Qué podíamos hacer? ¿Quería eso significar el fin del Big Culo Day? A eso digo...


No, amigos. No. Ahora, más que nunca, necesitamos buenos Big Culos. Uno por cada opinión. Que se note la idiosincrasia y la sintonía en la WWW. Desde el respeto y la educación y la decencia y las patatas fritas, aceptaremos todas las opiniones de los demás, como ellos aceptarán nuestro culo. Nuestro Big Culo.

Sólo necesitamos encontrar uno que merezca la pena. Y para eso tenemos aquí al Pelote Bambote que... que... eh... ¿Dónde demonios tiene el culo nuestro Pelote? ¿O dónde empieza y dónde termina? Cuando tienes a un personaje tan orondo... ¿es la espalda todo culo?


¡Menudo dilema!

En fin, que no cunda el pánico. No dejéis de buscar vuestro Big Culo de hoy.

¡¡Feliz Big Culo Day a todos!!

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